Stendhal (1783-1842)

Stendhal

1783 El 23 de enero, en la ciudad Grenoble de Francia, nació Marie Henry Beyle conocido al mundo de la literatura como Stendhal. Fue un escritor francés reconocido por el complejo análisis de los sentimientos de sus personajes y para la falta deliberada de sensibilidad en su estilo.  Se considera que Stendhal escogió su seudónimo literario en homenaje a Johann Joachim Winckelmann, fundador de la arqueología moderna, nacido en la ciudad de Stendal, Sajonia-Anhalt, Alemania.

1796 Se ingresa en la Escuela Central de Grenoble.

Su espíritu burgués y las simpatías monárquicas le despertaban un desprecio profundo, siendo el hijo de un padre al que detestaba, Stendhal fue contemporáneo de la Revolución Francesa, del ascenso y la caída de Napoleón, luego de la Restauración, tanto que la lucha de cada época tuvo consecuencias en la formación y desarrollo de su ser. Tenía el deseo de acabar con su pasado burgués, quería ser aristócrata parisino, aunque cuando creció se dio cuenta de que el Paris y la aristocracia eran corruptos y huecos. A pesar de su origen francés, Stendhal se había de considerar más tarde un italiano y por eso escribió  en su lápida „Arigo Beyle, milanés”. La biografia de Stendhal es marcada por una inquietud constante, relaciones inestables y decepcionantes porque el escritor era consciente de su condición de persona marginal. Podríamos decir que se parece mucho a un partido político que se sitúa permanentemente en la oposición. Antes de terminar los estudios, a través de un pariente, Stendhal ocupó una serie de puestos administrativos en el ejército y en el servicio público de Alemania, Austria y luego durante la campaña de Napoleón, también en Rusia en donde asistió en la retirada desastrosa de Moscú.

1800-1801 Después de haber acabado sus estudios en Grenoble, Stendhal se fue a Paris tan pronto como se le ofreció la oportunidad a través de un pariente suyo y obtuvo un puesto en el ejército debido al que entró por primera vez en Italia, durante la campaña de Napoleón en este país. Poco después de renunciar al puesto, Stendhal volvió en Paris, siendo consciente de que su destino no era de convertirse en un héroe militar, como Napoleón, a quien admiraba, sino era ligado a la literatura. „¿Cuál es mi propósito?”, escribía el en 1803: „...Siendo el más grande poeta que jamás ha existido. Por eso tengo que conocer el ser humano a la perfección”.

1813-1820 Después de la caída de Napoleón, Stendhal se fue a vivir en Milán, en donde empezó su carrera literaria publicando „Vidas de Haydn”, „Mozart y Metastasio” (1815), „Historia de la pintura en Italia, Roma, Nápoles y Florencia” (1817). En Inglaterra encontró un público muy receptivo a sus escrituras, en donde viajó varias veces, publicando comentarios sociales.



Otros trabajos que se destacan en su juventud son „De l'amour” (1822), un análisis psicológico del amor y „Racine y Shakespeare” (1823). En su escritura posterior, Stendhal se involucró en la disputa entre el clasicismo y el romanticismo, destacando el contraste entre la adherencia de Racine a las formas neoclásicas y la imaginación sin límites de Shakespeare. Como era de esperar se encontró del lado de Shakespeare y de la libertad de los románticos, pero se opuso a cualquier afiliación al movimiento romántico sobre todo por culpa de la antipatía hacia Victor Hugo. Stendhal llegó a escribir novelas más tarde, después de haber escrito obras de crítica literaria y biografías.

1822 Publicó su primera novela, „Armance”, un fracaso en el que la mayoría de los críticos no ha visto su valiente estudio ‚ aunque ineficaz, de carácter psicológico, argumentando que la tragedia de la novela se debía a la impotencia del protagonista.

1830 Desde la subida al trono de Luis Felipe, Stendhal obtuvo un puesto de cónsul en Trieste, pero se vio obligado a trasladarse al consulado de Civitavecchia, cerca de Roma, cuando Metternich se opuso a sus libros y actitudes liberales. En el mismo año, Stendhal publicó la primera de sus dos obras maestras, „Rojo y negro”.

1839 Publicó „La cartuja de Parma” (1839). En los años ´30 del 19° siglo, Stendhal escribió sin parar, dos estudios autobiográficos y una novela que no llevó acabo, „Lucien Leuwen”. Las dos fueron publicadas póstumamente. Probablemente ningún otro escritor ha dejado atrás tanta documentación acerca de la vida diaria y sus pensamientos registrados en sus diarios amplios y correspondencia. Sin embargo, no hay escritor más enigmático que Stendhal que por cierto fue nombrado una „persona desplazada”. La base de su arte proviene de su autoanálisis muy riguroso y los conflictos internos y externos que ha puesto en sus novelas.



„La cartuja de Parma” es considerada la más grande novela de Stendhal y es una crítica de la sociedad contemporánea en términos de la región autocrática de Parma en Italia. La novela dibuja un otro retrato psicológico de la ambición, teniendo como objetivo a Fabrizio del Dongo en el campo de batalla de Waterloo. La obra representa una extraordinaria pintura mural de la guerra desde el punto de vista del individuo aislado. La entrada de Fabrizio en la jerarquía de la Iglesia y de la intriga política de la época se combina con su gran experiencia en el amor; es concluyente un romance que tuvo con su tía, Gina, duquesa de Sanseverina.  Balzac consideró el libro un príncipe moderno, y Henry James una de las más grandes novelas jamás escritas. El libro es una exitosa síntesis de investigación psicológica y fresco social que hizo que los intentos anteriores de otros novelistas parezcan rudimentarios e ingenuos.

Stendhal predijo que su obra habrá de ser apreciada apenas en 1880 o incluso más tarde, y esencialmente tuvo la razón. Zola y los naturalistas consideraron a Stendhal su predecesor y por otro lado, su introspección psicológica, la investigación de la corrupción social y la alienación del individuo representaron un importante legado para la novela del siglo 20.

1842 En la noche de 22 hacia 23 de marzo, muere Stendhal en Paris, por culpa de una crisis y es enterado en el cementerio de Montmartre de Paris.

Hay muchos autores que pretenden ser los precursores de la novela moderna, pero no existe ninguno que fuera más en su derecho que Stendhal.  A pesar de que sus novelas son a veces marcadas por excesos románticos o efectos melodramáticos, su tono y además su estilo resultan ser muy modernos. Antes de Stendhal, rara vez se ha encontrado en una novela el realismo psicológico. El autor presenta un mundo socialmente fragmentado en conflicto con sus héroes los que son caracterizados como personas marginales, definitorias para la condición del individuo moderno. Su influencia se resiente claramente en las obras de Tolstoi, quien lo reconoció como su mentor,  en la creación de Dostoievski y Camus. Stendhal es el que empezó el proceso de orientación de la novela hacia el interior, hacia el reflejo sobre la conciencia del ser humano.[1]

 

 

Bibliografía:

1 - Stendhal (1783-1842), ro.biography.name